Vogue Espana
EL ESTILO AMERICANO
Las muejeres mas glamourosas del siglo XX
November 2004
By Maria Vela Zanetti
Photographs by Mary Ellen Mark

Disenadores claves que han revolucionado la moda, mujeres emblematicas que han elevado la palabras elegancia a cotas siderales y simbolos que siempre estaran en nuestro imaginario forman parte del estilo Americano. Su vigencia, hoy, es incontestable

American Style. From A to Z, de Kelly Killoren Bensimon (Assouline) es un librito que trata de algo tan excitante como el estilo americano, ése que no podrá ensombrecer o desacreditar ni la peor <<guerra preventiva>> inventada por politicos con un estilo, llamémoslo, muy poco de fiar. Cuando escribo estas lineas recuerdo lo que para ml y para ml familia supuso, al dia siguiente de morir mi padre, el artista español José Vela Zanetti, que habia pintado un muro en la sede de las Naciones Unidas en los años cincuenta sobre los derechos humanos, recibir un telegrama de condolencia firmado por Kofi Annan. No llego ninguno, claro está, del entonces Presidente del Gobierno español, tal vez porque andaba ya ocupado en reescribir penosamente nuestra Historia, o tal vez porque su manera de entender el cargo respondla a un estilo más bronco, más desaseado.

Todo en esta vida es cuestión del tono de voz, del matiz de color, del detalle, y por eso ‑en estos tiempos en el que un anti americanismo mostrenco confunde el inconfundible estilo del generoso pueblo americano con el de sus gobernantes‑ es un buen momento para repasar esa manera de entender la vida, inscrita en el sentido profundamente democrático de esta sociedad abierta y solidaria, que encarnan muchos iconos de este siglo y que trasciende a su sola luz estelar. Ahora que hasta el más candoroso repartidor de leche del Mid West ‑icono también él en su dulce domesticidad de una America que se hace a si misma desde la raizencontraria dificultades para aceptar la dura imagen que proyecta su pals, perfilarla con una luz amable es tarea de todos. Yo aportaré una lista privada de cosas, seres, momentos, que me ponen n las filas de los amantes de America.

1º Para empezar, dos alimentos que constituyeron la dieta de mi familia en Nueva York y que en mi casa se comen aün con veneración: el club sandwich y los batidos de helado y soda. Se oia a to lejos la suculenta voz de Billie Holiday y se ahorraba para hacer algunas compras en Chinatown.

2 º Los Pontiac de color menta y gris plata, con sus asientos de cuero bianco, una especie de trasatlánticos urbanos que todo to podian.

3 º La Universidad de Columbia, que acogió con sincera hospitalidad y admiración a los intelectuales españoles exiliados, y en cuyos cursos de verano de Middiebury, Francisco Garcia Lorca dirigio el departamento de castellano.

4 º Truman Capote.

5 º La Biblioteca Publica de Nueva York en la calle 42 esquina con la Quinta Avenida, un lugar para desarrollar un estilo sosegado.

6 º Unos pantalones Levi's con un bolso de Marc Jacobs azul pálido y unos zapatos de <<hada>> de color guinda de Zac Posen.

7 º Robert Frank, uno de los artistas que han inventado la America moderna, y cuyas fotos podrán verse este otono en la Tate Modern de Londres en justo homenaje.

8 º  El desembarco de NormandIa, cel new deal y el anuncio de Coca‑Cola de irresistible tipo Bollywood.

9 º  Ann McDowell Ford, en los años 60, entrando en el Morocco vestida de Courreges, tan joven y graciosa que hizo exclamar a una columnista del Women's Wear Daily: Pero quién es Ia hija?

10 º  Diana Vreeland.

11 º Jane Hoizer, heredera de Park Avenue y superstar de Warhol, que fue capaz de contrarrestar los efectos de un matrimonio millonario a base de aparecer con unas pintas alucinantes en las peiIculas underground de la Factory de Warhol. Una pionera del radical chic, del mix y del <<vIstete como quieras, o mejor, desnudate cuanto antes>>.

12 º Frank Lloyd Wright, tocado de sombrero de negras alas, pajarita y capa.

13 º  El zoo de Chicago. Si hay que vivir en cautiverio, mejor en un lugar asi.

14 º  Los sombreros tejanos Stetson, incluso ahora.

15 º  Jacquie Kennedy vestida por Oleg Cassini durante su visita al Eliseo.

16 º  La Autobiografia de Mark Twain, editada por Espasa.

17 º  El Algonquin Hotel, todavia en uso, sede de las juergas de Dorothy Parker y compania.

18 º  Susan Sarandon y Tim Robbins, (major juntos).

19 º Marisa Berenson, Elsa Peretti y Halston.

20 º  Lucille Bali, porque hacer reIr es un ejercicio de estilo solo al alcance de unos pocos iluminados.

21 º  Edith Head, que vistió por fin de una manera convincente a la irreal Kim Novak, y que invento sin lugar a dudas a Grace Kelly a partir de los sencillos mimbres de una atlética católica blanca absolutamente carente de misterio hasta que Edith la puso en el camino de la ambiguedad.

22 º Ezra Pound.

A este elenco caprichoso y pasional deberIa añadir que cuaiquier mujer americana de mediana edad paseando por su ciudad a hora punta, con zapatos pianos, una camisa blanca impoluta, cómo lo hacen?, con un gran bolso shopping atiborrado de agendas, periódicos, algo bajo en calorias para picar, una botellita de agua, tres pares de gafas, un perfume de Carolina Herrera y un panuelo vintage de Hermes es para mi la expresión misma del estilo desenfadado, confortablemente opulento y seductor que en vano trata de copiar la nueva Europa. Tat vez ellas siguen esa maxima del gran Norman Norell que dice: <<Una mujer no deberIa nunca ofrecer una imagen demasiado sencilla durante el dia, ni demasiado elaborada para la noche>>.

El secreto dcl denominado estilo americano, siempre radiante y eficaz, individualista y al tiempo capaz de trasmitirse a todos por igual lo ha captado Harold Koda, conservador del Costume institute en el Metropolitan Museum of Art, al decir en el prologo al libro American Style, from A to Z: <<Como la propia democracia, American Style es la celebración de una idiosincrasia individual, independiente y a veces, incluso, excéntrica>>.

Yo, además, quicro subrayar esa falta absoluta dci sentido del ridiculo, tan criticada en Europa, que se ha erigido en uno de Los valores más trangresores de la cultura material americana. De él nacen la curiosidad por nuevas formulas, el aprecio ingenuo por la elegancia transmitida de padres a hijos y también la naturalidad con la que los americanos aceptan retos y dan cabida a todos los movimientos de vanguardia. El genuino estilo americano ha sabido sacrificarse en aras de otros mucho menos vitales, y el resultado ha sido siempre muy fructifero. Nada da más frutos, ni más sabro­sos, que la tolerancia.


220V-003-010 Cindy Crawford en esta decada, el reinado de las tops fue absoluto, y Cindy estuvo entre las mejores.


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